Papá emocionado con un poema de cumpleaños
Hay cumpleaños en los que no basta con decir “felicidades”. A veces necesitas agradecer lo que papá hizo en silencio, reconocer un sacrificio que comprendiste con los años o expresar un amor que casi nunca dices en voz alta.

Estos poemas de cumpleaños para papá que hagan llorar están pensados para conmoverlo desde la verdad, no desde un dramatismo artificial. Puedes copiarlos, leerlos durante la celebración o adaptarlos con un recuerdo que solo ustedes compartan.
Para encontrar también versos alegres, tiernos y familiares, visita nuestra selección de poemas de cumpleaños para papá.
- Para agradecer sus sacrificios.
- Para decirle lo que casi nunca expresas.
- Para pedir perdón y sanar una distancia.
- Para recordar la infancia y el paso del tiempo.
- Para homenajearlo frente a toda la familia.
Poemas de cumpleaños para papá que hagan llorar de emoción
Elige el poema que se parezca más a la relación que tienes con tu padre. No busques solamente el texto más triste: busca aquel que nombre una verdad que él pueda reconocer.
Para agradecer los sacrificios que ahora comprendes
Ahora entiendo tus manos cansadas
Papá, cuando era niño solo veía que llegabas, no sabía cuánto pesaba el día sobre tu espalda. No entendía tus silencios, ni tus ojos fatigados, ni las veces que sonreías para ocultar el cansancio. Hoy comprendo aquellas manos que nunca dejaron de luchar: estaban llenando mi vida mientras se vaciaban de descansar. En tu cumpleaños no quiero regalarte una frase cualquiera. Quiero darte las gracias por cada puerta que abriste, aunque tú te quedaras afuera. Que la vida te devuelva el cuidado que nos diste. Feliz cumpleaños, papá. Ahora entiendo cuánto hiciste.
Cuándo dedicarlo: cuando deseas reconocer a un padre trabajador que sostuvo a su familia sin hablar demasiado de sus esfuerzos.
Cómo entregarlo: léelo en persona o escríbelo en una carta para que pueda conservarlo.
Lo que hiciste sin contarlo
Nunca llevaste una cuenta de todo lo que entregabas. No dijiste cuántas veces por nosotros te olvidabas. Hiciste espacio en tus días cuando no quedaba tiempo, y escondiste tus temores para darnos un aliento. Quizás no supimos verte detrás del hombre más fuerte. También cargabas preguntas, también temías perderte. Hoy celebro tu cumpleaños mirando la historia entera: cada renuncia escondida, cada batalla secreta. Gracias por hacer tanto sin pedir reconocimiento. Papá, tu amor fue una casa levantada en el silencio.
Cuándo dedicarlo: cuando papá realizó grandes esfuerzos, pero nunca los utilizó para recibir elogios o hacer sentir culpable a la familia.
Para personalizarlo: añade una línea sobre algo concreto que dejó de hacer, comprar o disfrutar para ayudarte.
Tu cansancio también era amor
Yo pensaba que el amor solo vivía en los abrazos, pero también estaba escrito en la fatiga de tus pasos. Era amor levantarte temprano, resolver lo que se rompía, decir que todo estaba bien cuando la preocupación dolía. Era amor servir primero y sentarte al final de la mesa; hacer bromas para esconder el peso de alguna tristeza. Papá, hoy sé que tu cariño no siempre tuvo palabras. A veces llevaba zapatos gastados y una camisa de trabajo. En tu cumpleaños deseo que descanses de verdad, que recibas una parte de todo lo que supiste dar.
Cuándo dedicarlo: para un papá responsable que expresa su amor mediante el trabajo, la protección y las acciones cotidianas.
Consejo de Steve el Poeta: la emoción se vuelve más verdadera cuando cambias una imagen general por un recuerdo real: su uniforme, una herramienta, la hora en que salía a trabajar o la forma en que regresaba a casa.
Para decirle lo que casi nunca dices
Hoy no guardaré el “te quiero”
Papá, siempre fui dejando las palabras para después. Pensaba que tú sabías lo que nunca pronuncié. Creí que bastaba estar cerca, que el cariño se entendía, pero hay verdades que merecen escucharse todavía. Por eso hoy no guardaré el abrazo ni el “te quiero”. No esperaré otro momento, ni un día más verdadero. Te quiero por lo que eres, por tus errores y aciertos, por haber seguido conmigo aun en mis días más inciertos. Feliz cumpleaños, papá. Hoy mi regalo es sencillo: decirte mientras puedo que siempre vivirás conmigo.
Cuándo dedicarlo: cuando existe amor, pero en tu familia cuesta expresar los sentimientos directamente.
Cómo presentarlo: antes de leerlo, puedes decir: “No acostumbro hablar de estas cosas, pero hoy no quiero dejar nada importante sin decir”.
Quería que lo supieras a tiempo
No quiero que estas palabras se conviertan en tardanza, ni esperar a que los años me reclamen la distancia. Quiero decirte hoy, papá, mientras escuchas mi voz, que muchas partes de mi vida llevan algo de los dos. Está tu fuerza en mis pasos, tu prudencia en mis decisiones, y aquella forma de levantarte después de las decepciones. Tal vez no siempre estuvimos de acuerdo en el camino, pero incluso en las diferencias tu ejemplo marchó conmigo. Feliz cumpleaños, papá. Quería que lo supieras: mi vida sería otra historia si tú no hubieras estado en ella.
Cuándo dedicarlo: cuando han pasado años sin hablar de lo que su presencia significó realmente en tu vida.
Forma recomendada: acompáñalo con una fotografía de una etapa importante que hayan vivido juntos.
Papá, también aprendí de tus silencios
Nunca diste largos discursos, ni adornaste tus consejos. Decías pocas palabras, pero caminabas con el ejemplo. Aprendí viéndote cumplir cuando habría sido fácil irte, mantener la puerta abierta y levantarte después de caerte. Aprendí que la promesa vale más cuando se sostiene; que un hombre también demuestra amor cuando permanece. Hoy, en tu cumpleaños, quiero agradecer tu manera: no llenaste el aire de palabras, llenaste de hechos nuestra mesa. Papá, tal vez fuiste silencio, pero nunca fuiste ausencia. Tu forma discreta de amarnos también educó mi conciencia.
Cuándo dedicarlo: para un padre serio, firme o poco expresivo que siempre estuvo presente.
Desde la mirada de Steve el Poeta: reconocer la manera particular de amar de un padre puede acercarlos. Eso no significa negar heridas reales, sino nombrar con honestidad aquello que sí recibiste.
Para pedir perdón y sanar una distancia
Perdóname por llegar tarde a tus abrazos
Papá, hubo días en que puse mi orgullo entre los dos, y convertí algunas heridas en muros alrededor del corazón. Tal vez no supe escucharte, tal vez tampoco me entendiste, pero hoy no quiero que el tiempo haga más grande lo que existe. Perdóname por las palabras que nacieron desde el enojo, por las veces que me alejé sin mirar el dolor de tus ojos. No puedo cambiar lo vivido, pero puedo cambiar mi paso. Puedo acercarme sin excusas y aprender de este fracaso. En tu cumpleaños no te pido que olvides de repente. Solo quiero abrir la puerta y caminar hacia ti nuevamente.
Cuándo dedicarlo: cuando deseas pedir perdón de forma sincera y asumir tu responsabilidad.
Importante: no utilices el poema para exigir que papá te perdone inmediatamente. Una reconciliación verdadera necesita respeto, escucha y tiempo.
Que este cumpleaños nos acerque
Hoy no quiero contar distancias ni recordar quién tuvo razón. Quiero celebrar que todavía podemos cuidar esta relación. Sé que dejamos palabras sin responder en el camino, y que algunos desacuerdos cambiaron nuestro destino. Pero debajo de la rabia sigue viviendo el cariño, como una luz encendida en una casa que creímos perdida. Feliz cumpleaños, papá. Que este día sea un comienzo: menos orgullo entre nosotros, más verdad en lo que sentimos. No prometo un camino fácil, solo un corazón dispuesto a volver a conocerte y reconstruir lo nuestro.
Cuándo dedicarlo: cuando existe una distancia emocional, pero todavía hay voluntad de recuperar la relación.
No entendía tus consejos
Cuando decías “ten cuidado”, yo escuchaba desconfianza. Cuando intentabas corregirme, yo solo veía distancia. Pensaba que tus preguntas querían detener mis pasos. Hoy comprendo que intentabas protegerme de algunos fracasos. No siempre tuviste razón, ni yo estaba siempre equivocado, pero había amor en el fondo de aquello que discutimos tanto. Los años me enseñaron lo que no entendí contigo: a veces quien pone límites también está ofreciendo abrigo. Feliz cumpleaños, papá. Hoy puedo mirar el pasado y agradecer las enseñanzas que entonces había rechazado.
Cuándo dedicarlo: cuando la adultez te permitió comprender consejos que antes te molestaban.
Para personalizarlo: reemplaza una estrofa por una enseñanza concreta que todavía aplicas.
Consejo de Steve el Poeta: pedir perdón no consiste en explicar por qué hiciste daño hasta borrar tu responsabilidad. Primero reconoce, luego escucha y finalmente demuestra el cambio con acciones.
Para recordar la infancia y el paso del tiempo
El niño que todavía te mira
Aunque los años me hayan dado responsabilidades y caminos, cuando estoy junto a ti también regresa aquel niño. El que esperaba tus pasos, el que creía en tus respuestas, el que dormía tranquilo sabiendo que estabas cerca. La vida cambió nuestros rostros, llenó de historias nuestras manos, pero hay afectos que no envejecen aunque avancemos tantos años. Papá, en tu cumpleaños vuelvo a mirarte con ternura: fuiste parte de mi infancia y sigues siendo una raíz profunda. Tal vez ahora sea mi turno de acompañarte y protegerte, pero dentro de mi memoria aún corro feliz para verte.
Cuándo dedicarlo: cuando deseas recordar juegos, paseos, conversaciones o momentos de infancia.
Cómo adaptarlo: incluye el nombre del lugar donde ocurrió uno de esos recuerdos.
Una vela por cada recuerdo
Hoy encendemos las velas y cada llama parece contar un fragmento de la historia que contigo pude guardar. Una recuerda tus consejos, otra, tu manera de reír; otra, aquella vez que me enseñaste que también se aprende al insistir. Hay una por los abrazos, otra por cada dificultad, y una que arde más fuerte por tu forma de no abandonar. Cuando llegue el momento de pedir un deseo en silencio, yo pediré que la vida nos regale mucho más tiempo. Feliz cumpleaños, papá. Sopla las velas despacio: cada luz que hoy se apaga deja un recuerdo encendido.
Cuándo dedicarlo: para leer durante la celebración, justo antes de que papá apague las velas.
Forma recomendada: realiza una pausa antes de la última estrofa y míralo directamente.
Antes de que el tiempo siga corriendo
El tiempo no pide permiso, pasa por puertas y ventanas; un día somos niños corriendo, otro, contamos nuestras canas. Por eso hoy quiero detenerme en medio de tu cumpleaños, mirarte sin tanta prisa y agradecer nuestros años. No todo fue perfecto, pero todo dejó enseñanza. Hubo preguntas, despedidas, reencuentros y esperanza. Papá, antes de que el tiempo siga corriendo sin mirarnos, quiero sentarme a tu lado y escuchar de nuevo tus relatos. Que este cumpleaños nos recuerde lo que de verdad importa: estar presentes mientras podemos y mantener abierta la puerta.
Cuándo dedicarlo: cuando el cumpleaños de papá te hace reflexionar sobre el paso del tiempo y el valor de acompañarse.
Para un papá que demuestra su amor con hechos
Tu amor nunca hizo ruido
Tu amor nunca hizo ruido, no necesitó anunciarse. Estaba en la luz encendida cuando tardábamos en llegar. Estaba en aquella pregunta: “¿Ya comiste?, ¿todo está bien?”, en el dinero que faltaba y tú encontrabas sin saber de dónde. Estaba en reparar lo roto, en acompañar sin invadir, en enseñarnos que caer no significa dejar de seguir. Papá, tu amor fue discreto, pero nunca fue pequeño. Era un árbol dando sombra sin preguntar quién descansaba debajo. En tu cumpleaños te digo lo que entendí con los años: aunque tu amor no hiciera ruido, siempre supimos dónde encontrarlo.
Cuándo dedicarlo: para un padre que evita los grandes gestos, pero cuida mediante acciones constantes.
Lo dijiste con hechos
No dijiste muchas veces que estabas orgulloso de mí, pero llegaste a mis momentos aunque fuera difícil asistir. No llenaste las paredes con promesas adornadas, pero cumpliste tu palabra cuando la vida se complicaba. Me enseñaste con tus pasos que estar también es querer, que el amor no solo se nombra: también se queda a resolver. Hoy traduzco tus acciones para que puedas escucharlas: cada gesto decía “te quiero”, aunque nunca lo pronunciaras. Feliz cumpleaños, papá. Gracias por hablarme con hechos. Tardé años en entenderlos, pero ahora los llevo en el pecho.
Cuándo dedicarlo: cuando deseas reconocer la presencia, la responsabilidad y la constancia de papá.
Para personalizarlo: menciona una ocasión en la que asistió, llamó, esperó o resolvió algo importante para ti.
Para leer frente a toda la familia
El hombre que sostuvo nuestra historia
Hoy estamos aquí reunidos no solo para verte cumplir años, sino para agradecer la huella que dejaste en nuestros pasos. Fuiste consejo y compañía, mano firme, puerta abierta, la voz que devolvía calma cuando la esperanza parecía incierta. No queremos convertirte en un hombre sin errores. Te celebramos completo: con tus luchas, dudas y valores. Nuestra familia lleva algo tuyo: una frase, una costumbre, una enseñanza; la manera de levantarnos cuando la vida pierde la calma. Feliz cumpleaños, papá. Mira todo lo que has sembrado: esta familia que hoy te abraza también es parte de tu legado.
Cuándo dedicarlo: durante una comida familiar, un homenaje o una reunión especial.
Forma recomendada: distribuye las estrofas entre varios integrantes de la familia.
Hoy celebramos más que tu cumpleaños
Hoy celebramos tu risa, las veces que volviste a empezar, los días que fueron sencillos y aquellos que costó atravesar. Celebramos al hombre real, no a una figura perfecta: al que aprendió mientras vivía y abrió caminos como pudo. Celebramos tus historias, tu manera de pronunciar mi nombre, los consejos que se quedaron y el cariño que aún nos reúne. Papá, hoy el calendario solo nos presta una razón para decir lo que sentimos sin esconder el corazón. Feliz cumpleaños. Que la vida te encuentre acompañado, que recibas amor sin medida y sepas cuánto has significado.
Cuándo dedicarlo: como cierre de una lectura familiar o de un homenaje de cumpleaños.
Después de leerlo: deja el papel, acércate a papá y termina con una frase espontánea. A veces un abrazo completa lo que el poema empezó.
Para una felicitación cálida, pero menos intensa, puedes consultar estos poemas emotivos de cumpleaños para papá.
Cómo elegir un poema que realmente pueda conmover a papá
El mejor poema no siempre es el más largo ni el más triste. Es aquel que se parece a la historia que compartes con él y expresa algo que normalmente cuesta decir.
| Lo que necesitas expresar | Tipo de poema recomendado | Mejor forma de entregarlo |
|---|---|---|
| Agradecer sus sacrificios | Un poema sobre esfuerzo y amor silencioso | Carta o lectura personal |
| Decirle “te quiero” | Un poema sobre palabras guardadas | En persona o mediante un audio |
| Pedir perdón | Un poema de reconciliación | En privado y sin interrupciones |
| Recordar la infancia | Un poema basado en recuerdos familiares | Junto con una fotografía |
| Reconocer a un padre reservado | Un poema sobre amor demostrado con hechos | Mensaje, tarjeta o lectura privada |
| Homenajearlo ante la familia | Un poema colectivo | Lectura en voz alta |
No busques hacerlo llorar a la fuerza
La expresión “que hagan llorar” refleja el deseo de conmover profundamente, pero la emoción no debe convertirse en presión. El propósito es ayudar a papá a reconocer el amor, la gratitud o el arrepentimiento que existen detrás de las palabras.
Evita utilizar enfermedades, pérdidas o temores que no formen parte de su situación. Tampoco le preguntes inmediatamente por qué no lloró. Algunos padres se emocionan en silencio, guardan el papel, cambian de tema o responden con una broma porque no saben cómo mostrar lo que sienten.
El objetivo es decir una verdad importante, no obtener una reacción determinada.
La emoción más fuerte suele estar en un detalle real
“Gracias por todo” es una frase afectuosa, pero podría pertenecer a cualquier familia. “Gracias por esperarme despierto cuando llegaba tarde” contiene una historia.
“Siempre trabajaste por nosotros” reconoce un esfuerzo. “Todavía recuerdo tus zapatos junto a la puerta antes de que amaneciera” convierte ese esfuerzo en una escena que papá puede reconocer.
Steve el Poeta: un poema conmueve cuando el lector encuentra su propia historia dentro de las palabras. Un recuerdo verdadero suele tener más fuerza que diez frases exageradas.
Cómo personalizar el poema para que parezca escrito solo para él
No necesitas ser poeta para adaptar un texto. Basta con incluir algo que únicamente tú y tu papá puedan reconocer.
También puedes encontrar una voz más íntima en estos poemas para el cumpleaños de mi papá.
Añade un recuerdo compartido
Puedes mencionar una conversación, una comida, una canción, una herramienta, un viaje, una tarde en casa o una frase que papá repite con frecuencia.
En lugar de escribir “Siempre estuviste conmigo”, puedes decir: “Todavía recuerdo cuando caminaste conmigo bajo la lluvia porque no había transporte para volver a casa”.
Menciona una enseñanza que aún te acompaña
Piensa en algo que papá te enseñó y que todavía utilizas. No tiene que ser una gran lección. Los consejos más sencillos pueden permanecer durante toda la vida.
- Cumplir la palabra.
- Trabajar con paciencia.
- Respetar a los demás.
- Ahorrar y cuidar lo que tienes.
- Pedir disculpas.
- Comenzar nuevamente.
- Mantener la calma ante una dificultad.
Incluye algo que nunca le hayas dicho
Puede ser un agradecimiento, una disculpa o una admiración que siempre guardaste. Por ejemplo:
Durante mucho tiempo pensé que ser fuerte significaba no necesitar a nadie. Ahora entiendo que tu fortaleza también consistió en permanecer junto a nosotros.
Termina con un deseo para su nuevo año de vida
En lugar de limitarte a “que cumplas muchos más”, puedes desearle descanso, salud, tranquilidad, tiempo para sus proyectos o la oportunidad de recibir el cuidado que siempre ofreció.
Plantilla para adaptar cualquier poema de cumpleaños
Plantilla para completar con tus recuerdos
Papá, hoy recuerdo cuando __________. En aquel momento no entendía que __________. Con los años aprendí de ti __________. También quiero pedirte perdón por __________. En este cumpleaños necesito que sepas __________. Deseo que este nuevo año te regale __________. Gracias por __________. Feliz cumpleaños, papá.
Ejemplo de un poema personalizado
Papá, todavía recuerdo cuando arreglabas mi bicicleta después de llegar cansado y decías que no era molestia. En aquel tiempo no entendía que también necesitabas descansar. Yo solo veía mis ruedas listas, no las horas que acababas de trabajar. De ti aprendí a cumplir la palabra y a no abandonar lo que se empieza. Hoy quiero darte las gracias por tu paciencia y tu firmeza. En este cumpleaños deseo que tengas tiempo para ti, que recibas todo el cuidado que durante años pusiste en mí.
Palabras para decir antes y después de leer el poema
Una frase breve puede preparar el momento y ayudar a que la lectura no se sienta repentina o forzada.
Frases para presentar el poema
Antes de agradecer sus sacrificios
Papá, con los años he comprendido cosas que cuando era niño no podía ver. Elegí estas palabras para agradecerte lo que hiciste sin contarlo.
Antes de decir algo que llevas años guardando
No suelo expresar fácilmente lo que siento, pero no quiero que termine tu cumpleaños sin decirte algo importante.
Antes de pedirle perdón
No espero resolver todo con un poema. Solo quiero reconocer mi parte y decirte que estoy dispuesto a acercarme de otra manera.
Antes de leerlo frente a la familia
Hoy no queremos celebrar únicamente una fecha. Queremos agradecer la historia, las enseñanzas y los momentos que hemos compartido contigo.
Frases para cerrar después del poema
Cierre con un abrazo
Feliz cumpleaños, papá. Gracias por escucharme. Lo demás quiero decírtelo con un abrazo.
Cierre para un papá reservado
No necesitas responder ahora. Solo quería que supieras lo importante que eres para mí.
Cierre para acompañar una fotografía
Guarda esta foto junto con el poema. En ella estamos nosotros, pero también está todo lo que hemos vivido.
Cómo entregar el poema sin que el momento se sienta forzado
En persona, cuando necesitas una conversación real
Busca un momento tranquilo. No leas el poema mientras otras personas hablan, la música está demasiado alta o papá tiene que atender a los invitados.
Habla despacio y permite que existan pausas. Si se emociona, no continúes rápidamente por nervios. Si permanece en silencio, tampoco intentes explicar cada verso. Dale espacio para recibirlo a su manera.
En una tarjeta, cuando quieres que pueda releerlo
Una tarjeta funciona mejor con un poema breve, una letra clara y una frase personal escrita a mano.
Cuando el espacio sea reducido, puedes escoger uno de estos poemas de cumpleaños para papá cortos y bonitos.
Evita llenar toda la tarjeta. Deja espacio entre los versos y firma con tu nombre, un apodo familiar y la fecha.
En una carta, cuando necesitas contar una historia
El poema puede ocupar el centro de la carta. Antes de él, explica por qué decidiste escribir. Después, añade un recuerdo o un deseo para el nuevo año de papá.
Cuando necesites una pieza más desarrollada, consulta estos poemas largos de cumpleaños para papá.
Por WhatsApp o audio, cuando están lejos
No envíes únicamente el poema sin contexto. Escribe primero una línea personal:
Papá, sé que hoy no puedo abrazarte, pero preparé estas palabras pensando en nosotros.
Un audio puede resultar más cercano porque permite escuchar tu voz, tus pausas y tu emoción. Grábalo en un lugar silencioso y no intentes leer demasiado rápido para esconder los nervios.
Preguntas frecuentes sobre poemas profundos de cumpleaños para papá
Los poemas más conmovedores suelen contener algo reconocible: un sacrificio, un recuerdo de infancia, una enseñanza, una disculpa o una palabra que nunca se había dicho.
La emoción nace de la identificación. Papá no recibe únicamente versos bonitos: reconoce una parte de su propia historia.
Utiliza un lenguaje sencillo y detalles reales. Una escena familiar tiene más fuerza que una sucesión de elogios exagerados.
En lugar de presentarlo como un héroe perfecto, reconoce al hombre real: alguien que se esforzó, se equivocó, aprendió y permaneció.
Leerlo en persona crea un momento más íntimo, pero no siempre es posible. Un mensaje funciona bien cuando viven lejos o cuando alguno de los dos se siente incómodo con una lectura frente a frente.
También puedes combinar ambas opciones: enviar el poema y después llamarlo.
Escoge un poema sobrio sobre el amor demostrado con hechos. Evita frases demasiado grandilocuentes si no corresponden con la relación.
No interpretes su silencio como indiferencia. Puede guardar el poema, releerlo después o emocionarse cuando esté solo.
Sí. Añade un recuerdo, una enseñanza, un agradecimiento y un deseo. No necesitas construir rimas perfectas.
La naturalidad es más importante que utilizar palabras complicadas.
Puedes firmarlo con tu nombre, el apodo con el que papá te llama o una expresión familiar como “tu hijo”, “tu hija” o “quien siempre llevará tus enseñanzas”.
Añadir la fecha permite que conserve el poema como recuerdo de ese cumpleaños.
Una nota de Steve el Poeta sobre escribir para papá
Escribir desde una experiencia real
Escribir para papá puede resultar difícil porque algunas relaciones están llenas de cariño, pero también de silencios, desacuerdos y emociones que nunca encontraron palabras.
Desde mi experiencia con la poesía y el teatro, recomiendo no comenzar buscando una frase perfecta. Empieza por una escena verdadera.
Recuerda algo que hizo, una enseñanza que aún conservas o una conversación que te gustaría tener. Allí puede encontrarse el poema que necesitas.
Steve el Poeta: desde la poesía y el teatro aprendí que una emoción no necesita gritar para llegar al corazón. A veces basta una escena verdadera, una palabra pendiente y el valor de decirla a tiempo.

Stevenson Jacques originario de Haití, electricista profesional actor de teatro, poeta, escritor, amante del arte, conocido como «Steve el poeta», soy fundador de «Mundo Escritores». Desde hace años, voy publicando en mis redes sociales. También publiqué en varias antologías, una de ellas es; Champurria. Después de tantos años de publicar vagamente, decidí publicar mi primer poemario “flor de tumba” en dos idiomas; en “Kreyòl haitiano” y en español y una novela «Depi Nan Benbo». Próximamente planeo publicar otra novela, y mucho más.
Después de tantos años de publicar vagamente, el poeta decide publicar una novela poética «Depi Nan Benbo» y su primer poemario “Flor De Tumba – Flè Kav” en dos idiomas; en “Kreyòl haitiano” y en español. Un libro de poemas cortos y versos libres.
Próximamente planea publicar una novela, y mucho más.
