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Steve el poeta
por Steve el poeta

Ricardo Auguste, El Poeta Que se Esconde En El suspiro Abominable

El poeta haitiano, Ricardo Auguste, en su poemario trilingüe  “Mil frases en mis brazos” se esconde en el suspiro abominable del tiempo. Navega en la incertidumbre mientras naufragando en sus lágrimas aisladas en un gran bote rojo;

Tabla de contenido

    Incertidumbre – Poema

    Hay un gran bote rojo 
    En mis lágrimas aisladas flotando

    Cuando mis ojos
    Se aceran al amor

    Mis pestañas pueden ser
    Barco de vela y faros al mismo tiempo

    Llevo dentro de mí
    La desnudez de las horas
    Y la incertidumbre de la navegación

    ¿Qué hacer
    Para cerrar la cerradura infinita?
    ¿Para no vivir más la fragilidad del alba?

    Mi corazón
    Tiene tantos naufragios
    Lloro el azul del mar
    Soy una ola
    Desgarrada por el tiempo.

    El tiempo es el eterno desafío de un poeta que quiere mirar el alba con su ojo izquierdo

    Cuando sus ojos acercan al amor; La fragilidad del poeta a tal punto quiere cerrar la cerradura infinita. Caminar en caída libre en los poemas. Ricardo Auguste, poeta dotado, preocupa por el tiempo, no es el tiempo, es «el tiempo»; en lo cual las horas se pueden oxidar. El poeta pide que lo tocan y que lo aman lo más pronto posible, antes que muera el mundo, antes que el mar sangre;

    A continuación 4 poemas de Ricardo Auguste

    Ámame

    Ámame 
    Antes que muera el mundo
    Antes que los perros de este sótano
    Quemen el amor debajo de mi piel

    Tócame
    Antes que el mar sangre
    Que el amanecer
    Se convierta en posada
    Y que la apoteosis
    Me rompa el corazón

    Camino en el depósito de tu cuerpo
    Mi existencia duerme
    En la palma de tu patria

    Se muere de tinta

    Incinero este poema
    Yo deposito las cenizas
    En el gran río del tiempo

    Camino en caída libre
    En todos los verbos
    De acción es este poema

    Para mí el horizonte
    Es el hogar eterno del poeta

    Las palabras del poeta duermen
    Como un par de zapatos

    El poeta
    Camina en calles vacías
    Sombra errantes y borrosa
    Locura vertiginosa

    Tanto se dice a sí mismo
    Tanto se muere de tinta

    ¿Dónde estás?

    Horas oxidadas 
    Maldito reloj
    Mi corazón cede sus latidos

    ¿Dónde estás mi amor?

    Miro el alba de la mañana
    Con mi ojo izquierdo saturado de nubes.

    Musa

    Mi musa
    En perpetua rotación
    No tiene pintalabios
    Pero es una mujer desnuda
    Que recorre las aceras
    Y bulbares de infinito
    Mi musa es una prostituta en medio del acto sexual

    Para concluir

    «Mil frases en mis brazos» es el testigo viviente del poeta. Es un escudo, una coladora de palabras que le permite decir todo. La razón por la cual no podemos decir que Ricardo ya dice todo lo que tenía que decir; es porque en uno de sus poemas dice que «Dios es un Poema» y promete escribir un poema largo en la superficie del mar, que todavía este poema largo no esta escrito en ninguna parte. Estamos esperando este poema largo de Ricardo Auguste. Para terminar, «Mil Frases En Mis Brazos» es el ritmo afrodisiaco y su desnudez sobre las olas del tiempo y él esta de acuerdo que los recuerdos son imágenes;

    Esta noche – un poema corto de Ricardo

    Esta noche
    las nubes son pañuelos mojados
    imágenes de amor
    recordándome mi juventud
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