Poemas para Pascua: cristianos, cortos y para toda la familia
Portada » Poemas» Poemas de amor y romanticismo» Poemas de desamor y sanación» Poemas motivacionales y de superación»

La Pascua tiene algo muy bonito: mezcla fe, familia y celebración. Hay quien la vive como el centro del calendario cristiano, recordando la resurrección de Jesús; y hay quien la disfruta sobre todo como una fiesta en casa, con niños, huevos de chocolate y mesa llena. En cualquiera de esos casos, los poemas para Pascua son una herramienta sencilla para poner en palabras lo que sentimos.
Poemas cortos de Pascua para compartir por WhatsApp y redes
Aquí viene la parte “lista para usar”.
La idea es que escojas el tono que mejor encaje con tu Pascua: más cristiano, más familiar o un mix de ambos.
Poemas de Pascua muy cortos (1–2 versos) para estados y mensajes rápidos
Estos micro-poemas de Pascua son perfectos para usarlos tal cual como:
- Estado de WhatsApp.
- Pie de foto en Instagram o Facebook.
- Mensaje breve para alguien especial.
Puedes adaptarlos cambiando una palabra o añadiendo un nombre propio si quieres personalizarlos.
- La cruz fue noche,
la Pascua, amanecer en tu corazón. - Hoy resucita la esperanza
en cada abrazo que te das permiso de dar. - La tumba está vacía,
tu historia no. - Feliz Pascua:
que la luz te encuentre incluso cuando no la buscas. - Resucitar es esto:
volver a creer en ti después del miedo. - Entre huevos y risas,
Dios se cuela en la mesa de tu casa. - Pascua es saber
que tu último “adiós” nunca es el final. - Que tu Pascua sea
menos ruido y más milagros discretos. - Hoy el “no puedo”
se queda en el sepulcro vacío.
Feliz Pascua:
la vida insiste, incluso donde tú ya te habías rendido.
Poemas de Pascua de 4–6 versos para tarjetas y dedicatorias
1. “Pascua en la mesa”
En esta mesa sencilla caben tus miedos y mis dudas,
el pan que parte el silencio
y el brindis que no sabíamos si volveríamos a hacer.
Hoy la Pascua se sienta con nosotros,
nos mira sin reproches
y nos susurra: “todavía hay futuro para los dos”.
2. “La piedra que se corre”
Hay piedras que no son de tumba,
sino de culpa, cansancio y “no valgo”.
La Pascua no solo vacía sepulcros,
también despeja el camino hacia tu propia vida.
Que esta Pascua te encuentre valiente,
empujando, aunque sea poquito, tu propia piedra.
3. “Pascua para quien está lejos”
No estás en mi mesa,
pero estás en cada recuerdo que sonríe por dentro.
Que esta Pascua te abrace donde yo no llego,
que te cure las heridas que no sé nombrar.
Feliz Pascua de Resurrección:
que la vida vuelva a empezar también en tu lado del mapa.
4. “Pascua con conejitos y milagros”
Entre conejitos de chocolate y huevos escondidos,
Dios se disfraza de risa de niño.
La Pascua también cabe en el jardín,
en las manos manchadas de pasto y de juego.
Que hoy descubras, entre bromas y carreras,
que el milagro también sabe a familia y cacao.
5. “Cuando todo parecía Viernes Santo”
Cuando todo en ti olía a Viernes Santo,
a puertas cerradas y a luces apagadas,
la Pascua vino despacio, sin hacer ruido,
como café caliente en una madrugada larga.
No lo viste venir, pero aquí está:
la prueba de que tu historia no termina en la cruz.
6. “Pascua para empezar de cero”
Esta Pascua no te pide que tengas respuestas,
solo que no te cierres a empezar de nuevo.
Donde ves ruina, ella ve terreno fértil;
donde tú dices “se acabó”,
Dios susurra “apenas estamos empezando”.
Feliz Pascua: que te atrevas a creerlo.
Te puede interesar
Poemas espirituales y cristianos» Poemas por ocasión» Poemas por forma y estilo» Poemas temáticos »
Poemas cristianos de Pascua sobre la resurrección de Jesús
En esta sección nos centramos en lo que la Pascua cristiana celebra en el fondo:
que Jesús resucitó, que la muerte no tiene la última palabra y que, aunque haya cruces y noches largas, la historia termina en vida nueva.
Los poemas que siguen están pensados para dos momentos distintos:
- cuando quieres rezar en silencio, tú a solas;
- y cuando necesitas un texto para compartir en comunidad: misa, grupo de oración, retiro, vigilia, etc.
Poemas para oración personal y momentos de silencio
Estos poemas de Pascua están pensados para que los leas despacio, quizá más de una vez.
Puedes usarlos:
- antes o después de leer un pasaje del Evangelio,
- al iniciar tu día en Pascua,
- o simplemente cuando necesites recordar que la tumba está vacía también para tu historia.
1. “Sepulcro vacío, manos llenas”
No vi la piedra correrse,
no escuché ángeles ni trompetas,
pero en medio de mi cansancio
algo se abrió paso:
una calma que no era mía,
una luz que no encendí yo.
El sepulcro sigue vacío
allá, en tu historia y en la mía,
y entre mis manos temblorosas
colocas de nuevo
la misma palabra de siempre:
“vive”.
2. “Resucitas en mis pequeñas cosas”
Te busqué en grandes milagros
y no te vi.
Te imaginé en voces fuertes
y no te oí.
Pero hoy, Pascua sencilla,
te descubro resucitando en pequeño:
en el mensaje que llegó a tiempo,
en el abrazo que me soltó el nudo,
en la fuerza para levantarme otra vez.
Quizá la tumba está vacía
cada vez que me sostienes
cuando ya no puedo más.
3. “Noche rota”
Conozco bien las noches
en las que ni rezar me sale,
cuando el “Dios mío” se queda
atorado en la garganta.
También tú conociste
jardines de miedo
y amigos que se duermen
en la hora más difícil.
Por eso, cuando amanece Pascua
y el cielo se cuela por la ventana,
no me pides discursos,
solo que me deje encontrar:
herido como estoy,
pero alcanzado por tu luz.
4. “Resurrección en mis heridas”
Hay heridas que no se borran,
no con agua bendita
ni con frases bonitas.
A esas llegas tú,
no para hacerlas desaparecer,
sino para quedarte dentro de ellas.
Resurrección no es
vivir como si nada hubiera pasado,
sino aprender a respirar de nuevo
con cicatrices incluidas.
Si tú te presentaste
con tus llagas abiertas,
¿cómo voy a avergonzarme
de las mías?
Poemas para leer en misa, grupo de oración o retiro de Semana Santa
Estos textos tienen un tono un poco más comunitario: usan más el “nosotros” que el “yo”.
Pueden funcionar:
- como monición antes del Evangelio,
- al final de la comunión,
- en una vigilia de Pascua,
- o como oración en un retiro.
💡 Consejo práctico:
Antes de usarlos en una liturgia, es buena idea comentarlo con el sacerdote o el equipo de liturgia de tu comunidad, para ver en qué momento encajan mejor.
1. “Pueblo de Pascua”
Éramos pueblo de viernes,
de cruces a cuestas,
de silencios demasiado largos.
Traíamos las manos vacías,
el corazón cansado,
la esperanza a medio apagar.
Y llegas tú, Señor resucitado,
no con ruido ni espectáculo,
sino con un susurro que nos levanta:
“la muerte no manda aquí”.
Hoy queremos aprender
a vivir como pueblo de Pascua,
que tropieza, sí,
pero se levanta tomado de tu mano.
2. “Cuando la piedra se mueve”
No sabemos en qué momento
la piedra empezó a moverse.
Solo sabemos que nuestras noches
ya no terminan igual.
Tú entraste en nuestras casas cerradas,
en nuestros miedos de cada día,
y nos regalaste paz
donde solo había preocupación.
Por eso hoy, reunidos en tu nombre,
te pedimos algo sencillo:
que sigas empujando
las piedras que aún nos quedan,
hasta que tu luz
tenga sitio en todos nuestros rincones.
3. “Resurrección en la comunidad”
Resucitas cuando alguien escucha,
cuando una lágrima no cae sola,
cuando la mesa se ensancha
para que quepa uno más.
Resucitas cuando el que estaba lejos
se sienta otra vez en medio,
y cuando el que no tenía voz
recibe al fin un espacio para hablar.
Señor de la Pascua,
enséñanos a ser comunidad
que no solo habla de tu resurrección,
sino que la hace creíble
en cada gesto de cuidado
y en cada perdón que parecía imposible.
4. “Pascua de los que siguen dudando”
Aquí estamos, Señor,
como Tomás,
con más preguntas que certezas,
tocando con cautela nuestras propias heridas.
No te escandalizan nuestras dudas,
no nos echas fuera de la sala,
no cierras la puerta con llave.
Te acercas, paciente,
te dejas reconocer a nuestro ritmo,
y nos invitas a la confianza
sin obligarnos a correr.
Que esta Pascua sea también
la fiesta de los que dudan,
de los que llegan tarde,
de los que temen creer de nuevo.
Porque para ellos, para nosotros,
también dejaste vacío el sepulcro.
Poemas de Pascua para niños: divertidos y fáciles de entender
Cuando pensamos en poemas de Pascua para niños, lo importante no es la profundidad teológica, sino:
- que el lenguaje sea muy sencillo,
- que las imágenes sean claras y visuales (conejitos, huevos, flores, luz),
- y que el poema pueda convertirse en juego, gesto o actividad.
Esta sección te sirve si trabajas con niños en casa, en el cole, en catequesis o en grupos scout/parroquia.
Poemas de Pascua con conejitos, huevos y primavera
Aquí tienes poemas de Pascua pensados para niños pequeños, con ritmo, rimas fáciles y elementos que ellos reconocen enseguida. Puedes:
- pedirles que los memoricen,
- representarlos como mini-teatro,
- o que los ilustren con dibujos.
1. “El conejito distraído”
Un conejito en el jardín,
con su canasta de colorín,
iba escondiendo huevos de Pascua
entre las flores de jazmín.
Pero se puso a dar saltitos,
se fue siguiendo a una mariposa,
y al final no recordaba
dónde dejó la sorpresa hermosa.
💡 Actividad:
después de leer el poema, organiza una búsqueda de huevos y pregúntales a los niños qué harían ellos para no olvidarse de los escondites.
2. “Huevito pintor”
Un huevito de Pascua
se cansó de estar igual,
y se puso mil colores
para la fiesta especial.
Rojo de risa,
amarillo de sol,
azul de cielo limpio
y verde de trébol en flor.
💡 Actividad:
usa el poema como introducción para una sesión de pintar huevos de Pascua, asociando cada color a algo bonito (alegría, familia, amigos, naturaleza…).
3. “La primavera llamó a la puerta”
La primavera llamó a la puerta
con su vestido de flores,
trajo mariposas nuevas
y un coro de mil colores.
La Pascua vino con ella
a despertar al jardín,
y hasta el árbol más cansado
quiso volver a sonreír.
💡 Actividad:
pídeles que nombren tres cosas que “despiertan” con la Pascua (plantas, animales, personas, hábitos buenos…) y haz un mural con sus ideas.
4. “El conejo mensajero”
Un conejo mensajero
saltó del cielo al portal,
traía una carta brillante
con un mensaje especial:
“Feliz Pascua, mis amigos,
no dejéis de sonreír,
que la vida es un regalo
que se estrena cada abril”.
💡 Actividad:
invítales a escribir su propia “carta de Pascua” a alguien (un abuelo, un amigo, un profe), copiando o adaptando el poema y añadiendo un dibujo.
Poemas sencillos para explicar la resurrección a los niños
Ahora vamos a una capa un poco más profunda, pero siempre con palabras simples. La idea es que los niños puedan intuir qué significa que Jesús “resucitó” sin entrar en explicaciones muy abstractas.
1. “La historia que no termina”
Pensaban que todo acababa
en una cruz y en un adiós,
que el amor se había apagado
y que se escondía Dios.
Pero al tercer día temprano,
cuando el sol empezó a subir,
la tumba estaba vacía
y el miedo quiso huir.
La historia no terminaba,
faltaba el final mejor:
Jesús volvió a la vida
para quedarse en tu corazón.
💡 Clave pedagógica:
Después del poema, puedes preguntar:
“¿Alguna vez pensaste que algo se había terminado y luego se arregló?”
Eso les ayuda a conectar la resurrección con sus experiencias (reconciliaciones, miedos superados, etc.).
2. “La luz en la ventana”
Había una casa muy triste
con cortinas de gris dolor,
las risas se habían escondido,
nadie cantaba canción.
Un día llamaste a la puerta,
Jesús que sabe esperar,
y encendiste una luz pequeña
en la ventana del hogar.
Desde entonces cada Pascua
recordamos tu verdad:
que donde tú pones tu luz
la tristeza no manda más.
💡 Clave pedagógica:
Puedes usar una vela o linterna para representar la “luz de Pascua”. Apaga las luces, lee el poema y enciende la vela al final.
3. “Jardín de amigos”
Jesús tenía un montón de amigos,
como tú en el recreo del cole,
algunos eran muy valientes,
otros tenían un poco de miedo.
Cuando Jesús murió en la cruz
pensaron que ya no habría juego,
que el jardín se quedaba vacío
y que se acababa el recreo.
Pero la Pascua trajo una noticia:
“Jesús vive y vuelve a llamar”.
Y el jardín se llenó nuevamente
de amigos con ganas de amar.
💡 Clave pedagógica:
Relaciona el poema con el Evangelio del Resucitado que se aparece a sus amigos: explícales que Jesús no se olvida de su “grupo”, como ellos no se olvidan de sus amigos.
4. “Abrazo de Pascua”
Cuando algo te duele por dentro
y no sabes bien qué decir,
Jesús se acerca en silencio
como un abrazo de abril.
No lo ves con tus ojos,
pero lo puedes sentir,
en la gente que te quiere
y no se va de ahí.
Por eso el día de Pascua
le damos gracias así:
porque su amor invisible
nos ayuda a sonreír.
💡 Clave pedagógica:
Pide a los niños que piensen quién es “abrazo de Pascua” para ellos: una persona que les hace sentir queridos. Es una forma concreta de hablar del amor de Dios.
Poemas de Pascua para familia y amigos
No todo el mundo vive la Pascua con el mismo nivel de fe, pero casi todos entendemos el idioma de los afectos: familia, amistades, personas que han estado ahí cuando la cosa se ponía cuesta arriba.
Estos poemas de Pascua para familia y amigos están pensados para:
- acompañar un mensaje de “Feliz Pascua de Resurrección”,
- ir dentro de una tarjeta o detalle,
- o leerse en voz alta en una comida, videollamada o reunión.
Poemas de Pascua para agradecer, dar ánimo y compartir esperanza
1. “Pascua en nuestra casa”
No sé si nuestra fe es perfecta,
tampoco si rezamos “como se debe”,
pero sé que en esta casa
la Pascua se cuela cada vez
que volvemos a hablar después de un silencio largo,
que nos pedimos perdón sin manual de instrucciones,
que ponemos un plato más,
por si alguien llega a última hora.
Feliz Pascua:
quizá la resurrección se parece mucho
a estas pequeñas reconciliaciones de todos los días.
2. “Para quien siempre estuvo”
Tú estabas cuando todo era Viernes Santo,
cuando mis noticias eran pesadas
y mi sonrisa no sabía aparecer.
Por eso, en esta Pascua,
cuando la luz se abre paso
y la piedra empieza a moverse,
no podía dejar fuera tu nombre.
Gracias por ser, sin saberlo,
una de las formas más claras
en las que Dios me dijo:
“no estás solo”.
3. “Pascua para mi familia”
No somos familia de postal,
lo sabemos bien:
hay días en que la paciencia se agota
y las palabras se nos van de las manos.
Pero también hay abrazos improvisados,
risas que llegan cuando menos lo esperamos,
mensajes que dicen “¿cómo estás?”
justo a tiempo.
Por eso esta Pascua quiero dar gracias
por esta familia tan real como la vida,
donde la resurrección se celebra
cada vez que elegimos seguir intentándolo.
4. “Para un amigo en días difíciles”
Sé que no estás para fiestas,
que tu corazón va en modo lento
y que a veces la fe se te queda
en un bolsillo que casi no usas.
Por eso esta Pascua
no quiero llenarte de frases hechas,
solo decirte que ojalá la vida
te sorprenda con alguna piedra movida,
con alguien que te abrace sin preguntas,
con un pequeño milagro de esos
que solo se notan desde dentro.
Feliz Pascua, a tu ritmo,
sin prisa y sin presiones.
Poemas para acompañar regalos y detalles de Pascua
Estos textos funcionarán muy bien si los escribes en:
- una tarjeta pequeña,
- una etiqueta colgada de una cesta de Pascua,
- o el interior de un libro, una Biblia, un cuaderno, etc.
1. “Detalle de luz”
Entre chocolate y papel de colores
va escondido este deseo:
que la luz de la Pascua
te encuentre incluso en los días nublados,
que la vida te guiñe el ojo
cuando creas que todo está igual,
y que nunca te falte gente
con quien compartir el pan.
2. “Cesta de Pascua”
En esta cesta no solo hay dulces,
también hay un trocito de mi cariño,
una pizca de esperanza nueva
y un “aquí estoy” para el camino.
Que cada bocado te recuerde
que la vida también sabe a regalo,
y que esta Pascua te traiga
más motivos para sonreír que para preocuparte.
3. “Regalo sencillo, deseo grande”
No es un regalo perfecto,
pero va envuelto en algo mejor:
las ganas de verte bien,
de saber que la tristeza no manda siempre,
de celebrar contigo que,
aunque haya cruces,
la historia no termina ahí.
Feliz Pascua,
que este detalle sea solo la excusa
para recordarte cuánto te quiero.
4. “Pascua en forma de abrazo”
Si pudiera, te daría un abrazo
que cruzara kilómetros y paredes,
pero hoy solo me cabe en este regalo
y en estas pocas líneas:
que la Pascua te devuelva fuerzas,
que la fe, grande o pequeñita,
encuentre un rincón en tu día,
y que sepas que, pase lo que pase,
hay alguien aquí que piensa en ti.
Poemas inspirados en clásicos de Pascua (Machado y otros autores)
Muchos usuarios llegan a Google buscando cosas como “poemas de Pascua de Antonio Machado” o “poesía clásica sobre la Resurrección”.
Por temas de derechos de autor, aquí no voy a copiar poemas famosos, pero sí puedo ofrecerte textos originales inspirados en ese tono más clásico y contemplativo, con lenguaje accesible.
La idea es que tengas una especie de “puente” entre la poesía culta y el lector de hoy: poemas que suenen profundos, pero que se entiendan a la primera.
Versiones actuales inspiradas en poemas clásicos de Pascua
1. “Domingo claro”
(inspirado en el tono contemplativo de la poesía española clásica)
Es domingo de luz recién lavada,
las calles huelen a campanas suaves
y en los balcones cuelga la certeza
de que la noche al fin soltó su llave.
Hay un rumor de puertas que se abren,
de pasos que regresan al abrazo,
de manos que se buscan en la plaza
como quien sabe que no todo está perdido.
Hoy el sepulcro es solo un eco viejo,
y lo que cuenta es esta vida nueva
que se estrena en cada gesto de ternura
y en cada sí que nace del cansancio.
2. “Resurrección en el pueblo”
El pueblo se despierta en voz baja,
las persianas suben sin hacer ruido,
las mujeres preparan pan caliente,
los niños corretean entre vestidos nuevos.
No hay trompetas ni desfiles solemnes,
apenas una misa y unos cantos,
pero entre gallos, panes y saludos
se cuela un Dios que vuelve del silencio.
La Pascua no se anuncia solo en templos,
también en el café que se comparte,
en el favor que nadie lleva en cuenta,
en la visita al viejo del portón.
3. “Oración al alba de Pascua”
No te pido señales extraordinarias,
me basta con que vuelvas a este día:
a la cocina donde el pan se tuesta,
al bus que va llenito de suspiros,
al cuarto donde alguien se pregunta
si tendrá fuerzas para un lunes más.
Resucitado de las madrugadas tristes,
pasa de nuevo por nuestras esquinas,
déjanos reconocerte, aunque sea tarde,
en los ojos cansados de quien lucha,
en la sonrisa tímida del que empieza,
en la mano que no suelta a quien se cae.
Qué es un poema de Pascua y cómo usarlo en la vida diaria
Un poema de Pascua es un texto breve (en verso o en prosa poética) que se centra en alguno de estos elementos:
- La resurrección de Jesús y la victoria de la vida sobre la muerte.
- La esperanza después de los momentos difíciles (Viernes Santo, dolor, cruz).
- La alegría de la familia reunida, el compartir, los detalles y los gestos de cariño.
- Los símbolos típicos de la fiesta: luz, flores, primavera, huevos, conejitos, pan, vino, etc.
No tiene por qué ser complicado ni “culto”: puede ser desde cuatro versos muy sencillos hasta un texto algo más largo para leer en voz alta. Lo importante es que exprese algo de lo que vives en estas fechas: fe, agradecimiento, reconciliación, ganas de empezar de nuevo.
Un poema de Pascua se puede usar de muchas maneras:
- Para rezar o meditar un momento en silencio.
- Para acompañar un detalle (huevos de chocolate, un regalito, una tarjeta).
- Para romper el hielo en una comida familiar y recordar el sentido de la fiesta.
- Para mandar un mensaje a alguien que está lejos o pasando un mal momento.
Más que un adorno, piensa en estos poemas como un pequeño puente: entre tu interior y Dios, entre tú y tu familia, entre lo que crees y lo que vives.
Pascua cristiana vs Pascua festiva: dos formas de celebrar con poemas
Cuando hablamos de poemas para Pascua, en realidad hablamos de dos universos que se cruzan:
- Pascua cristiana
Aquí el centro es la fe: la resurrección de Jesús, la luz que vence a las tinieblas, la promesa de vida nueva.
Este tipo de poemas suele mencionar:- Cruz, sepulcro vacío, resurrección.
- Palabras como gracia, misericordia, esperanza, perdón, salvación.
- Imágenes de luz: amanecer, velas, cirio pascual, flores en el altar.
- Grupos de oración o catequesis.
- Lecturas en familia antes o después de la misa.
- Acompañar mensajes de “Feliz Pascua de Resurrección” con sentido espiritual.
- Pascua festiva y familiar
Aquí el tono es más cotidiano y alegre:- Niños buscando huevos.
- Conejitos de chocolate, cesta, juegos en el jardín.
- Reencuentros familiares, mesa larga, comida especial.
- Más cortos, con rimas sencillas.
- Con imágenes divertidas y fáciles de entender.
- Perfectos para que los niños los memoricen o los lean en voz alta.
Lo bueno es que no tienes que elegir solo uno de los enfoques. Puedes tener:
- Un poema más cristiano para un momento de oración.
- Y un poema festivo para leer antes del postre con los peques.
Ideas para usar poemas de Pascua en familia, iglesia y redes sociales
Antes de pasar a la selección de textos, vale la pena tener claras algunas ideas prácticas. Así, cuando leas un poema que te guste, sabrás enseguida dónde encaja mejor.
En familia
- Leer un poema corto antes de la comida de Pascua y dejar un momento de silencio.
- Escribir un verso en cada tarjeta o servilleta y colocarlas en los platos.
- Pedir a los niños que elijan su poema favorito y lo reciten a los abuelos.
- Pegar un poema en la nevera o en la puerta durante toda la Semana Santa y Pascua.
En la iglesia o en grupos cristianos
- Usar un poema de Pascua al inicio o al final de una reunión de oración.
- Integrarlo en un via crucis juvenil o en una vigilia, como texto de meditación.
- Incluir un poema en el boletín parroquial, en la hoja de cantos o en la web de la comunidad.
- Pedir a los jóvenes que escriban sus propios versos y hacer una pequeña “muestra de poemas de Pascua”.
Y en redes sociales y mensajería
- Compartir micro-poemas de Pascua (una o dos líneas) como estado de WhatsApp, Instagram, Facebook o TikTok.
- Enviar un poema corto por mensaje privado a alguien que sabes que lo está pasando mal, como gesto de cercanía y esperanza.
- Diseñar una imagen sencilla con un verso y una foto de Pascua para publicar en stories.
- Crear un pequeño “hilo” o carrusel con poemas de Pascua cristianos y festivos, alternando ambos tonos.

Stevenson Jacques originario de Haití, electricista profesional actor de teatro, poeta, escritor, amante del arte, conocido como «Steve el poeta», soy fundador de «Mundo Escritores». Desde hace años, voy publicando en mis redes sociales. También publiqué en varias antologías, una de ellas es; Champurria. Después de tantos años de publicar vagamente, decidí publicar mi primer poemario “flor de tumba” en dos idiomas; en “Kreyòl haitiano” y en español y una novela «Depi Nan Benbo». Próximamente planeo publicar otra novela, y mucho más.
Después de tantos años de publicar vagamente, el poeta decide publicar una novela poética «Depi Nan Benbo» y su primer poemario “Flor De Tumba – Flè Kav” en dos idiomas; en “Kreyòl haitiano” y en español. Un libro de poemas cortos y versos libres.
Próximamente planea publicar una novela, y mucho más.
